Creo que es una enfermedad. A la gente le ha dado por viajar, por ver mundo (en realidad, están, pero no lo ven), conocer otras culturas y gentes (yo les diría que cojan el Metro). En fin, gente que sitúa el río Congo en Asia, o Karachi como un monte de América, tendrían que sacarse un carnet para poder viajar.
Y a quien le pique, que se rasque.
Dos turistas alemanes la montan en Platja d´Aro. Convocan a través de las redes a unos 250 jóvenes para gastar una broma, haciendo ver que unos paparazzis persiguen a un famoso de la prensa del corazón (iba yo a hacer muchos pasos para verlo)
Llevaban cámaras para filmar y móviles para hacer selfies, jaleando la pseudo persecución con gritos, alertas y carreras.
Cuando la escena fue in crescendo, la estampida de los que estaban en el limbo fue pareja con los ataques de ansiedad. Dos personas mayores con antecedentes coronarios fueron ingresadas. Numerosas caídas, golpes, heridos, y el 112 colapsado con más de 150 llamadas. Algunas decían que habían visto a tipos de aspecto musulmán con machetes y hachas.
Una broma de mal gusto, aunque la peor broma sea que, una vez señalados los dos inventores de la gracia, los mossos dudaban si detenerlos. Debía decidir la autoridad competente. !Qué país! Aparcas en una plaza reservada y te dicen que o lo quitas o te embargan el piso.
Y como todos son iguales. Dos españoles acaban de gastar una broma en Tallín (Estonia). Se hicieron pasar por terroristas diciendo que llevaban una bomba en la maleta. Caos y retrasos con graves perjuicios. Era una broma. Es que la gente no tiene sentido del humor

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