Repito que Barcelona es una ciudad sin ley. La nueva Dodge City.
En la estación de Sans, han detenido a dos hombres por hacer intervenido en una reyerta.
Uno era español, y apuñaló a un rumano (de los que piden o roban) en los trenes. El otro, alemán, por intervenir en la pelea y llevar una pistola.
No se ha aclarado como empezó la pelea entre los dos hombres y un grupo (habitual en la estación y en la zona) de toxicómanos e indigentes.
Se puede imaginar, pero las noticias deben aclararlo.
Mientras tanto, se ha detenido a 4 jóvenes, entre 20 y 21 años, por pegar una paliza salvaje a un camarero de 46 años en el metro de la línea-4.
Ocurrió a las 6 de la mañana, y aunque viajaban más personas, nadie intervino. O sea, que todos haciendo la táctica del avestruz. Se les ha detenido gracias a las imágenes de videovigilancia instaladas en los vagones. Se pueden ver por las redes. El agredido ha perdido un ojo, y sigue yendo, dos meses después, en silla de ruedas.
Necesitamos en esta ciudad un nuevo Wyatt Earp. La Colau que, antes de ser alcaldesa, parecía Calamity Jane luchando por los deshaucios, se ha quedado sólo en Calamidad Colau.

No hay comentarios:
Publicar un comentario