Un individuo enmascarado disparó en un café de Copenhague ráfagas de ametralladora. Mató a una persona e hirió otras tres (agentes de seguridad y policías). El muerto en un director de documentales de cine. En el café se celebraba una charla sobre "Libertad de expresión", y entre otros, se hallaban presentes el embajador francés en DK., el periodista Lars Wilks, y la activista rusa de Femen, Ina Souvchenko.
Los policías y agentes heridos se encontraban allí en apoyo de la charla. La libertad de expresión y la democracia danesa ha saltado por los aires. Dinamarca es otro país europeo en que sus ciudadanos (musulmanes) marchan a combatir a Siria e Iraq. Se cree que son poco más de cien.
Al día siguiente, de madrugada, el asesino fué abatido por la policía, gracias sobretodo a un aviso de un taxista. Horas antes de ser muerto, había tenido tiempo para efectuar un segundo ataque. Esta vez en una sinagoga, donde mató a un policía e hirió a otros
El angelito, 22 años, nacido en Dinamarca, por ,lo tanto con nacionalidad danesa. (¿Para cuándo se cambiará esta ley que da la nacionalidad a musulmanes como si dieran caramelos?), tenía antecedentes por violencia, tenencia de armas. Hacía dos semanas que había salido de prisión por haber matado a un joven de 19 años sin motivo aparente. La muerte, probada, le ha salido barata, apenas unos meses en la cárcel.
Ahora que, como claro ejemplo de torpeza y buenismo, el jefe de la Inteligencia danesa dió una rueda de prensa al día siguiente, manifestando que "A Omar Abdel Hussein ya lo teníamos en el punto de mira" (lo deben tener desviado), "lo que no confirmamos es si recientemente había hecho un viaje relámpago a Siria" (Y se atreve a decir que lo tenían controlado). De coña, parece sacado todo de un diálogo de Gila.

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