Fue en 2015 cuando una oleada de cientos de miles de refugiados comenzaron a llegar a Europa. Pedían quedarse en Alemania o Suecia. Este último país acogió a 400.000, uno por cada 25 habitante.
Eso fue hace menos de tres años. Hoy en día, tiene la frontera cerrada, además, ha iniciado deportación de afganos o ciudadanos de Iraq. Se debe, entre otras causas, a que ha aumentado en mucho los crímenes en barrios de inmigrantes... yo señalo las próximas elecciones de setiembre.
La vecina Dinamarca ha tiempo que endureció su legislación, añado yo que por la fuerte subida del partido Popular Danés, xenofobo. Las solicitudes de amparo han pasado de 21.000 a 3.000.
En Noruega han aceptado a algún sirio, pero ni afganos ni iraquies han podido quedarse, y ha llegado a un acuerdo con Rusia para que detengan a cuantos intenten cruzr por el norte..
Lo aquí manifestado no quiere decir que, en estos países, los progres de siempre se manifiesten exigiendo papeles para todos. En Finlandia, incluso ha habido una manifestación de musulmanes protestando por las leyes del país. Digo yo que, si en sus países de origen protestaran igual, no les haría falta emigrar, pero como, en cualquier conflicto, eso que se llama población civil, son los primeros en disparar.

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