Se han celebrado elecciones generales en Dinamarca. La prensa ha dado la noticia como "un nuevo problema para Bruselas" ¿Por qué?
Pues porque aunque ha quedado en 2º lugar, el Partido Popular Danés, PPD, antiinmigrante, ha obtenido el 21% de los votos (el doble de los que consiguió en 2011), y se ha convertido en el partido decisivo.
El ganador, los socialistas de Helle Thorning-Schmidt, la de la selfie con Obama, no puede formar gobierno, ni recurriendo a todas las fuerzas de izquierda. Casi seguro que el gobierno lo presidirá el lider de los liberales de derecha, Rasmussen. El PPD ni siquiera quiere entrar en el gabinete. No lo necesita, y no quiere quemarse, aunque obligará a los liberales a tomar medidas a su gusto.
Y es que, en la campaña, el PPD (fundado en 1995), prometió un referendum sobre las relaciones Dinamarca-Europa, un endurecimiento de las leyes de inmigración y de asilo, y reducir al mínimo la libre circulación de ciudadanos por Dinamarca, aunque sean europeos.
La Unión Europea sigue sin enterarse que sus leyes permisivas, y sus oscuros intereses, están permitiendo la crecida de partidos antiinmigración. Así crecen en Grecia, Italia, Reino Unido, Austria, Finlandia, Holanda, Francia, Bélgica, Alemania, y otros.
¿Y en España? !Ah, aquí votamos a Podemos. Así nos va, y lo más triste, así nos irá.













