España se ha llenado de políticos (más bien activistas) antisistema, que, gracias al sistema que repudian, han logrado llegar a la política a través de ayuntamientos, parlamentos o congresos.
Todos les agradecríamos que especificaran si están dentro/o/fuera del sistema. En los dos sitios a la vez, ni es justo ni moral que estén.
Sus actuaciones traspasan las líneas del decoro y de la justicia. Sólo hay que ver la prepotencia con que actúa Garganté (CUP), un diputado que debería estar en la cárcel. Y no hablemos del mal gusto con que viste. No se puede ir al Parlament disfrazado como él lo hace. Que, por cierto, no se como tiene tiempo de asistir, ya que, por las noches, anima las manifestaciones vandálicas de Gracia.
Y Jaime Asens, clon de Garganté en prepotencia, y que pese a que se le aconsejó que no lo hiciera, hizo caso omsio y llamó a la abogada del urbano herido por golpes en la cabeza por un mantero. Le dijo a la abogada, con malos modos y coaccionándola: "No pidas la cárcel para el mantero o apártate de la causa"
¿Y la podemita Victoria Rossell? Ex jueza para mayor INRI. Investigada por retraso malicioso en una causa contra su marido (que ya son huevos que se le encargase a ella un caso contra su marido), además de prevaricación y cohecho. De momento a tenido que renunciar (obligada) a repetir en las listas a las próximas elecciones.
¿Y el triste papel que hizo en el aeropuerto? Pretendía que, por su cargo, no estaba obligada a pasar control de equipaje, al menos su ordenador. Y en principio lo negó. Menos mal que actualmente hay cámaras en todos sitios y todo el mundo pudo ver la mala leche que gasta.
¿Antisistemas? !Pues irse a promocionarse a Tanganika!

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