Desde que, con pactos, alcanzó la poltrona municipal, Ada Colau cada vez está más mal vista. Vamos a decir por que.
Los vecinos se quejan de que su ciudad es muy ruidosa, mientras, la alcaldesa promueve verbenas y conciertos, algo así como hacía Franco con su "pan y toros", fiestas del orgullo gay, carnavales, año nuevo chino, y cualquier acto en que haya música y altavoces. En el concierto que hubo en el cruce de las calles Rosselló-Cartagena, se rebasaron los 106 decibelios.
Las obras se eternizan. Hay muchas semiparadas y paradas. Ni trabaja ni deja trabajar.
Los servicios funerarios, dependientes del ayuntamiento, SON LOS MAS CAROS DE ESPAÑA. Un entierro viene a costar 6.450 euros. ¿Lo hará para que los ciudadanos no mueran y continúen pagando impuestos?
No hay suficientes viviendas sociales, y en cambio proliferan como níscalos los apartamentos turísticos.
No contesta las cartas que le mandan familias que desean cambiar de escuela por acoso a sus hijos. No digo que acabe con ello. Sólo digo que conteste.
El asunto de Can Vies se ha enquistado. Trías intentó acabar con él, pero podemitas lo impidieron. Ahora, vengativos, los ocupas están celebrando fiestas con música y drogas por todo lo alto. Los vecinos que se jodan. ¿O no sra. Colau?
El top manta se ha radicalizado. Cada vez son más belicosos. Y la tolerancia de la alcalde sonrisas hace de efecto llamada. Ya vienen desde Europa. El tam-tam funciona. Aviso: le explotará en la cara. Lástima que ya que venden tantos artículos, no vendan a una alcaldesa inútil.
Y terminando. No quería que se celebrase en Barcelona el Congreso del Móvil (!tiene una visión comercial!), pero en su inauguración se dedicó a loar el acontecimiento, y no quiso perderse la foto con el rey. ¿Y sus convicciones republicanas? Sus convicciones sólo las aplica para no entrar en una iglesia, que falta le haría.

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