martes, 7 de marzo de 2017

ACOGIDAS Y CONCIERTOS

  
   El discurso de Jordi Évole (que no he oído) en el palau Sant Jordi, ha revolucionado la política catalana y española. Gobierno, Generalitat y Ayuntamiento, tienen distintas formas de ver el problema de los refugiados, y por ende, el problema que nos envolvería a nosotros.
     Con todo, días después, una manifestación en Barcelona, congregó a unas 160.000 personas (dicen, que no las conté).
     Un buen amigo mío, catalanista, me dijo que: "el catalán se cree que tiene el ombligo de oro". Y estoy de acuerdo. No basta con ser los primeros, los mejores, los más numerosos, los pioneros....Hay que discurrir con calma y serenidad, porque, ¿alguien les ha contado a los que piden asilo, que si se integran, y consiguen trabajo, será muy difícil que se les pague la pensión? ¿O que si se les paga, les ocurra como a los españoles, que en los próximos años se devaluará un 40%? Porque, claro, aquí la crisis la pasa todo el mundo. Y si no eres corrupto, o artista subvencionado, o futbolista, el españolito de a pie, le cuesta llegar a finales de mes.
     Y no hablemos de los que llegan del sur. El otro día, 500 subsaharianos saltaron la valla de Ceuta. Estos ¿deben contar como cuota de acogida?
     Hay otra opción. Marchar de Catalunya, y que se apañen. Y que las instituciones, alcaldías, y pro-refugiados se nutran de los impuestos de los nuevos llegados. ¿A qué no lo querrán?

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