En Tarragona, hace días que hay un barco fondeado en el puerto. Desde que llegó, tres tripulantes lo abandonaron y campan por España. Otros seis dicen que, si se les paga lo que se les debe, regresarán a su país, Siria. Otros, piensan pedir asilo político. Mientras, están amotinados por falta de cobro. Digo yo que podrían haberse amotinado en Arabia, Iraq, Qatar, Somalia, u otro país más cercano a Siria. No, deben aguantar hasta fondear en Italia o España. Es una forma de entrar en Europa.
Mientras, en Melilla, los datos son escalofriantes. En 2013 lograron saltar la valla unas 1000 personas aproximadamente. En lo que llevamos de año, lo han conseguido más de 2000. Hagan cálculos. Con dicho promedio, el año que viene lo conseguirán 4000, en 2020 unos 128.000, y en 2023, una década, lo habrán conseguido 1.024.000. Otra forma de llegar a Europa.
Entretanto, el Comité de Derechos Humanos de la ONU ha pedido explicaciones sobre las devoluciones de inmigrantes, que deben ser pocas. Pero ,lo que indigna, es que denuncian a la Guardia >Civil y a la Policía de Melilla acusándoles de malos tratos. Pregunto: ¿dicho comité muestra el mismo celo en los numerosos ataques a cristianos perpetrados cada día en Nigeria, Mali, Siria, Iraq o Somalia? Y repregunto: La ONU está moralmente preparada para hablar de malos tratos, ¿Se acuerdan de las matanzas entre tutsis y hutus en Burundi? Mandaron camiones para salvar solamente a población blanca. La matanza fue espectacular. ¿Y en el caso de Srebrenica, donde cascos azules holandeses miraban a otro lado mientras se mataba a 300 personas? LA PAJA EN EL OJO AJENO Y LA VIGA EN EL PROPIO.

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