Y no es patrimonio exclusivo de españoles. Recientemente, en la República Checa, el secretario general del partido xenófobo, Jaroslav Stanig de nombre, ha dicho: "Deben ser gaseados todos los judíos, los gais, y los gitanos".
Y no ha rectificado ni siquiera cuando el presidente del partido, Okamura, que por el nombre, muy checo ni muy europeo debe ser, le ha respondido.
El partido se llama "Libertad y democracia Directa". De directos sólo tienen la verborrea. En las recientes elecciones sacó el 10,6% de votos, viéndose superado por otro partido simil, los antimusulmanes y antirefugiados de "Alianza de los ciudadanos", que sacó mayoría absoluta.
¿Será que se equivocaron de objetivo?

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