jueves, 4 de mayo de 2017

SE MATAN ENTRE ELLOS

 
  El campo de refugiados cercano a Dunkerke, ha sido calcinado por las llamas. Llevaba un año abierto, Lo habían promovido Médicos sin Fronteras y la alcaldía del pueblo. Tenía 300 cabañas de madera, la mayoría con calefacción y agua. Construido para albergar a 700 refugiados, ahora habían 1.500.
     había habido numerosas peleas con arma blanca, pero la llegada de kurdos y afganos, al mezclarse con los sirios, derivó en una batalla campal que acabó con unos cuantos prendiendo fuego. El campo quedó asolado.
     De momento se ha albergado a los ocupantes en 3 polideportivos, aunque en el follón, se perdió la pista a 120 menores de edad. El gasto que esto causa, no les preocupa. El que todos sean musulmanes, tampoco les preocupa, se matan entre ellos.
     Prueba de ello es la matanza que se ha organizado en Alepo, cuando radicales del Califato, estrellaron un coche bomba contra los camiones que se había puesto a disposición de civiles (?) para que pudieran salir.
     Las plagas de Egipto no son nada comparable con lo que los europeos (sean cristianos, budistas, o ateos) nos toca aguantar a este colectivo.

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