Andrés Bódalo, concejal de Podemos, sindicalista, bravucón de oficio, ha entrado finalmente en prisión. Debía entrar voluntariamente con límite el 29 de marzo. Para nada, se le tuvo que ir a detener, así montaban un espectáculo con los que le arroparon físicamente: sindicalistas del SAT, o la presidenta de su partido en Andalucía, Teresa Rodríguez.
También tenía el apoyo de sus acólitos, o sea, Pablo Iglesias, Ada Colau o Alberto Garzón, quienes, para ellos, era exagerado ir a la cárcel por dar de puñetazos a un edil del Psoe.
Bódalo, a quien en su municipio se le conoce por "El Chato y su puño", ya había tenido 3 condenas por idénticos motivos. Se ve que es de guantazo rápido. Vamos, que ni la Gestapo ni la S.S. en su momento.
Y tomemos nota de lo que opinan los de Podemos. Es exagerado ir a prisión por protestar. Confunden protestar con repartir leña a diestro y siniestro. El votante, salvo fanáticos, ya ha empezado a darse cuenta del talante y las formas de Podemos. Visto lo que hay, si llegaran a mandar en el país (ya mandan en municipios), acabaríamos añorando a la secreta de hace años.
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