Mira que hace tiempo que escribo sobre esto. El gran poder musulmán en los medios ya está dando resultados. La ONu, a través del Comité de DD.HH. acusa a Birmania de genocidio. Lo ha declarado, su presidente que, casualidad, se llama Rad al Hussein, y es musulmán de Jordania.
Los rohinyas, de raza hindú como se ve en la foto, son emigrantes de Bangla Desh que llegaron a Myanmar (antigua Birmania) y viven, o malviven, al oeste del país. Son musulmanes, por lo que no hace falta decir que no se adaptan a ningún orden ni ley birmana. Y eso que en el país conviven 134 etnias distintas.
Y todo empezó con un detenido por violación, y el asesinato de 9 policías. El Gobierno trató de investigar y poner paz, pero no los dejaron entrar en su territorio. O sea, para que se me entienda, ellos quieren vivir en Birmania, pero los birmanos no pueden pisar en las aldeas de ellos.
Vale decir que, la ONU tampoco pudo entrar en este territorio, ni después del éxodo. Para llegar a la conclusión de genocidio han debido fiarse de lo que cuentan los que, ante la violencia desatada, decidieron regresar a Bangla Desh, país que TAMPOCO los quiere.
Todo ello no quiere decir que en Birmania, donde no hay democracia, y es el ejército el que manda, sea un paraíso.

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