Ha habido un atentado en Filipinas. 15 muertos y un centenar de heridos. Reivindicado por Abu Safar, muy cercano al Estado Islámico.
El presidente Duterte, muy criticado por la comunidad internacional, no ha vacilado en sacar al ejército a la calle. Sigue en su cruzada particular para luchar contra yihadistas y narcotraficantes.
Desde que llegó al poder en julio, ha ejecutado a 2.000 personas, y ha cundido el miedo, lo que ha hecho que, voluntariamente, se entregasen 620.000 personas, 40.000 de ellas traficantes, y el resto consumidores.
Duterte dice que, terrorismo y traficantes van unidos, ya que, como no tienen petróleo, Abu Sayab debe finaciarse de la venta de droga.
La noticia es esa. No me atrevo a opinar si Duterte actúa honestamente o desproporcionadamente

No hay comentarios:
Publicar un comentario