En todas partes cuecen habas. O es que los héroes de las películas en verdad no existen. O será la globalización que da mucho trabajo. O que no se puede controlarlo todo.
Lo cierto es que, Omar Mateen, autor del atentado en Orlando, estaba desde 2013, bajo vigilancia del FBI. Habían rastreado tuiters suyos en que demostraba su carácter radical, y aunque era norteamericano, era hijo de un refugiado afgano. NOTA: esta manía de dar la nacionalidad y pasaporte a cualquiera, es causa de ¿cuántas? muertes. Me gustaría saber el resultado de la encuesta.
Y para risa, es que pese a ser sospechoso, siguió trabajando como agente de seguridad en edificios federales. !De coña!
Claro es que, aquí en España podría haber sido peor. Seguro que Carmena o Colau lo hubieran nombrado "agente de seguridad del año"

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