jueves, 18 de abril de 2019

PONGÁMONOS TRISTES



   Y no digo que no, pero lo que hubiéramos debido hacer hace 25 años, es iracundos, empreñados, algo que no se hizo.
     Y escribo sobre lo que sucedió en Ruanda hace 25 años. La matanza (el mayor genocidio que se recuerda) de tutsi y algún moderado hutu. Casi un millón de personas.
     Para saber sobre lo que pasó, recomiendo un excelente filme, "Hotel Rwanda", rodado años después, y muy cercano a lo que en realidad ocurrió. Era 1994, y fueron 100 días de extermino entre dos etnias. Y todo ello con la complicidad de todas las naciones. Dos etnias negras diciendo que su tribu era superior a la otra. Otra forma de racismo.
     Y eso que en país había una fuerza pacificadora de 2.500 cascos azules de la ONU. Una fuerza cuyo jefe era un tal Kofi Annan, que luego llegó a ser secretario general de la ONU, predicador y valedor de la raza negra, pero que se casó con una sueca. En occidente, en EE.UU y Francia, mandaban dos demócratas de toda la vida, Bill Clinton y François Mitterand, que miraron para otro lado y no intervinieron.
     Y el colmo de la actuación de la ONU (vuelvo a referirme a la película), cuando el genocidio estaba descongtrolado, fue mandar aviones para rescatar a la población civil. Eso sí, sólo blancos, ingleses, franceses, los negros tutsi debían quedarse.
     Vergonzoso, y ahora, 25 años después, la ONU, Europa, y la Comunidad internacional, nos lo recuerda para que no vuelva a pasar. !Haber intervenido antes inútiles!

No hay comentarios:

Publicar un comentario