Se veía venir, un motorista de la Guardia Civ il muerto cuando perseguía cerca de Cádiz a un vehículo cargado de hachís. Un magrebí conducía el peugeot que causó el accidente.
Eso sí, cuando en el mar se persiguen las sofisticadas lanchas que atraviesan a toda velocidad el estrecho, hay que tener cuidado en no causarles daño. Se intentará detenerlas, se les avisará, pero no se puede disparar. Si lo hubieran hecho la primera vez, no lamentaríamos la pérdida del guardia. No habría una viuda, ni habrían huérfanos.
Y eso que, estos maleantes trafican con sustancias contra la salud. En USA no dudarían.

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