Y siguen los asaltos a la valla de Melilla. Más de cien lo han intentado este mes de mayo, y lo han logrado más de la mitad, con un balance de cuatro guardias civiles heridos, y un subsahariano, que, inmediatamente ha sido hospitalizado. Digo yo que si a los españoles los hospitalizaran con la misma rapidez, otro gallo nos cantaría. Debe ser que en la frontera no hay colapso en los ambulatorios.
Y no hablemos de que, para conseguirlo, lancen piedras, heces, vidrios y vayan con puñales.
Pero lo más grave, es que, esta semana, en Cádiz, un grupo salvaje de marroquíes, han violado a dos niñas. No dos jóvenes (que sería igual de ruin), no, dos niñas, una de diez y otra de doce años.
Tenemos unas leyes que no nos merecemos, pero claro, no hay que votar en las elecciones europeas a partidos que terminarían con esto. Quizás sí nos lo merecemos, o se lo merecen algunos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario