Muerto el general, los progres, gente de la farándula, y famosillos, fueron a vivir al Raval. Pisos amplios (algunos), pero mucha humedad y suciedad, pero ellos hacían propaganda de lo bien que se vivía allí.
Deben haberse ido por piernas. Maricón el último. Hoy el Raval ya no es de ellos, ni de los barceloneses. Se concentra allí una fauna pintoresca de más de 500 nacionalidades distintas, y sus calles se han convertido en peleas, venta de drogas, borrachos, coitos, puterío, y cosas peores. Que digo yo que, aún habrá el imbécil (o la imbécila) de turno que dirá que la culpa no es de la multi fauna.
este mes que acaba, la policía ha detenido a seis personas (¿sólo seis?) pertenecientes a una organización criminal que vendía droga a lateros, que así se ganaban un sobresueldo. Que debe ser suculento porque, cada día, se organizan peleas a pedradas o a machetazos por el control.
¿Qué con otro gobierno municipal y autonómico no pasaría? Pues no sé. Lo políticamente correcto es negar esta situación, y en esto están de acuerdo todos. Mi más sentido pesar por los vecinos inocentes que viven allí. Y añadir que, por este barrio, no me verán el pelo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario