!Y a tantos, Clark Gable, Robert Mitchum, Gregory Peck! Eran nuestro héroes de ficción. Nos hubiera gustado ser ellos.
Ahora no, y no hablo de cine, sino de políticos. Se han vuelto peliculeros. Ahora prima la v enganza, el lloro, el drama, la neurosis, el victimismo.
Mirar como se ha puesto Puigdemont al saber que su triste figura ha sido quemada en Coripe, una localidad que si no es por los lloros del fugado y sus acólitos, ni sabría donde estaba, ni cuantos años llevan celebrando la fiesta (aunque dicen que muchos)
En c ambio sí se donde está BCN, o Girona, dos ciudades donde se queman fotos del rey, o se hace un concurso de lanzamiento de flechas o puñales. No he visto a Felipe llorar.
Y eso que, por lo que se ve, la fiesta de Coripe, es una especie de Fallas, donde se ironiza con muchos políticos. En Coripe igual. No vi quejarse a los últimos elegidos: Aznar, rato, Rajoy. Puchi debe tener la piel más fina. Gary Cooper sí que lo hubiera solucionado bien, aunque estuviera Sólo ante el peligro", caso que no es el del fugado de waterloo, que tiene una corte de ayudantes del sheriff muy numerosa.

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