Más de 40 años no se arreglará en cinco minutos ( ni creo que en un año), pero, de momento, la Junta ya ha cesado al que había sido ministro con Zapatero, Bernat Soria.
Dicho señor (que si se fijan, tiene un aire a Griñán) aprovechaba su cargo pagado por la Junta (remunerado con 150.000 euros anuales, más 5.000 por exclusividad) con profusa actividad privada, afin a su trabajo. Era presidente de de una empresa y socio de otras cinco. La gerencia de la Fundación Progreso y Salud le abrió expediente por conflicto de intereses, quebranto de la buena fe contractual, lealtad y exclusividad.
Desempeñaba este trabajo desde 2005, con el paréntesis de los dos años que estuvo de ministro de Sanidad (2007-09). Menos de un mes después de ser sustituido por Trinidad Jiménez, regresó con un mejor contrato a su puesto, fichado por quien entonces era consejera de Salud de la Junta, la hoy en día ministra, María Jesús Montero. !A eso se le llama puertas giratorias!
Algo se empieza a hacer bien en Andalucía, una autonomía regida por PP y CS.

No hay comentarios:
Publicar un comentario