viernes, 6 de abril de 2018

MACHISMO Y MACARRISMO

   
  Y es que que los bustos parlantes de los telediarios nos obligan (o no) a sentirnos culpables si alguna patera o barcaza naufraga en el mediterráneo. Son pobres gentes, vienen a trabajar, a ganarse la vida, huyen de la tiranía de sus gobernantes, y patatin y patatán.
     De todo hay en la villa del Señor, y conozco muchos españoles que lo están pasando más mal que ellos.
     Y no todos vienen a trabajar, ni son pobre gente. Lo que sí vienen es a ganarse la vida. Y una manera de ganársela es obligando a sus paisanas a hacer de puta en Barcelona (o en cualquier ciudad o pueblo, y añadiría, carretera).
     Estos días hemos leído como la Guardia Urbana desarticulaba a una banda que obligaba a jóvenes nigerianas a prostituirse en las Ramblas. O que en Sans, se detenía a un albano kosovar que mantuvo a una compatriota retenida en un hostal 12 días. Y por último, voy a contar un caso particular. Ocurrió en la finca donde vivo, y donde hay un piso que se alquila turísticamente. Pues oíamos gritar, sollozar, y llorar a una joven. Se mandó aviso a la Urbana, y resultó que era una rumana. No sabemos como acabó el asunto, ya que mucho interés no puso el Ayuntamiento, pero lo cierto es que al día siguiente, la joven, una mujer y un hombre (rumanos todos) se marcharon.
     Es lo que hay, pero en lo que a mi se refiere, lo que más asco me dá, son los bustos parlantes, haciéndonos sentir culpables.

No hay comentarios:

Publicar un comentario