Aunque viviera 100 años, Rodrigo Lanza no sería nunca un buen ciudadano, y menos ejemplar. Mediático porque alguien lo quiso, puesto de ejemplo porque más gente lo quiso, pero ejemplar...Un detritus dentro de la sociedad, eso es.
Acaba de matar a un hombre de 55 años (es muy valiente el ciudadano Lanza), golpeado con una barra de hierro, por la espalda, y ya aturdido, le golpeó y lo pateó. Motivo: el chulo quería discutir con él, se supone que porque llevaba unos tirantes con los colores de España. Ya es lo último, nos va a venir un chileno (al que no deben querer nada en su país) a decirnos de qué color deben ser los cinturones que llevamos. !Ya es lo último!
Esta rata de cloaca, había salido de la cárcel en 2012, condenado por haber dejado tetrapléjico a un urbano de una pedrada en el desalojo de una fiesta en una casa ocupa.
Y aquí viene la gran vergüenza de algunos. la hoy alcaldesa Colau, activista ocupa por aquellos años, lo defendió, pidió su libertad, y acusó de mentir a la Urbana, pese a que los hechos fueron probados por testigos. la alcaldesa sigue en su puesto. No ha dimitido, no se ha disculpado.
Y luego viene el Canal 33 que en 2015 hizo un documental cuestionando la culpabilidad del chorizo, y sembrando dudas sobre la actuación policial y judicial. TV3 no se ha disculpado, !faltaría más!
También hizo un periplo por las televisiones y radio nacionales. Julia Otero se proclamó adalid del sujeto, y tampoco ella se ha disculpado. para mayor INRI, el documental ganó el primer premio en el Festival de Cádiz. No ha dimitido ningún miembro del jurado, ni se han disculpado. La insigne Colau dió el premio Ciutat de barcelona a los autores del documental. Por cierto, uno de los autores del documental fue Jaume Asens, hoy en día teniente de alcalde del partido de Colau en el ayuntamiento, y abogado defensor del sujeto.
Colau no ha rectificado, la alcaldesa de la sonrisa tonta, aún pide el permiso de residencia para el chileno, y acaba de dar una subvención de 45.000 euros a una entidad de la madre del sujeto.
Viendo estas cosas, no es extraño que barcelona se haya convertido en una ciudad sin ley, donde campa a sus anchas los manteros, los mafiosos, los ocupas, y visto el proceder de Rodrigo Lanza, los asesinos.