El ex cónsul en EE.UU., Enrique Sardá, ha sido destituido por haberse burlado de la presidenta andaluza Susana Díaz, imitando su fuerte acento.
El susodicho se ha disculpado (en parte) por las antenas de Atresmedia, y ha dicho: "Mi cese es desproporcionado. Se ha perdido el sentido de humor, y no se aceptan bromas"
No estoy de acuerdo. las bromas deben aceptarse, pero no entre políticos, y menos entre diplomáticos. ¿Os imaginais al sr. Sardá, de embajador en las Rusias, y diciéndole a Putin: "¿Qué tal estás, aún le dais tanto al vodka?. Un poco de respeto a la carrera diplomática sr. Sardá.
Aunque he de manifestar que, aceptado su cese, hay otros muchos políticos que también deberían ser cesados. Abundan los comentarios (insultos) a otros colegas (e incluso al Rey) por parte de la CUP, o ERC, o Podemos. !Aprendamos de una vez a ser serios!!!!!

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