Castelldefels (no sé Canet) se libró de los menores que estaban en Can Ganxo. Ahora toca aguantar que, entidades, defensores del pueblo, onegés y otras hierbas (malas) nos tilden de racistas y fascistas.
No voy a decir otra vez que, estos menores, con el gasto que ocasionan, son una clara (y comprobada) molestia para el vecindario. Pueden practicar misa estas malas hierbas, al fin y al cabo, ellos cobran. No practican el buenismo gratis.
Pero sí que daré un consejo a familiares de niñas que han sufrido abusos y violaciones. Aparte de hacer la denuncia, que presenten otra contra los que se manifiestan por las calles. !Qué se hagan respondables! Que se supone que lo hacen (y dicen) de buen corazón, pero cada semana hay 2 ó 3 violaciones de niñas (ahora está de moda hacerlo con menores de 12 años). Pues se les denuncia y a ver si siguen siendo tan buenos.

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