Y alguien será culpable. Lo que es seguro es que no es la clase media europea más preocupada para poder llegar a fin de mes.
Más de un centenar de muertos la semana pasada frente a las costas de Libia. En un bote que se deshinchó apenas frente a las costas libias. Pero ¿quien es el culpable?
En primer lugar, las leyes europeas, los libios, los gobiernos fantoches subsaharianos, la mayoría de onegés, que, repito, nadie controla, las mafias que embarcan a centenares de personas en bañeras, los propios refugiados que ya están en Europe, y que animan a sus paisanos a que vengan, que esto es Jauja, los medios de comunicación que hacen de las tragedias un circo. (Tenemos el ejemplo en Totaya), y sin olvidar a las grandes compañías, profetas de la globalización, o mejor dicho, amantes del consumo, de que todos los pobres de Asia y Africa consuman.
Una emigración controlada evitaría tantas muertes, pero no nos engañemos, esto no interesa.







