Como si fuesen margaritas. Ahora no, ahora sí. Luego nos dirán que sólo criticamos a las autoridades, y es que nos vuelven locos. Yo ni miro las fases, ni las provincias, y apenas, ni los consejos.
Demos un repaso a las contradicciones que los comités de sabios nos han ido diciendo desde el inicio de la pandemia, y lo que han estado haciendo a nuestras espaldas:
1) Los 650.000 test encargados a una industria de confianza, costaron 17 millones de euros, y resultaron inservibles. Hace poco aún no se había recibido su importe.
2) Dos millones de mascarillas, repartidas entre personal sanitario eran defectuosas. Batimos el record de sanitarios contagiados.
3) Se contrata material sanitario a FCS Select, una empresa condenada por estafa. Importe de la compra, 263 millones de euros.
4) Se compra a través de intermediarios productos a China. Las oficinas chinas se desentendieron de dichas compras avisando que no las avalaban.
Todo esto en plena pandemia, cuando morían cerca de 1000 personas diarias en españa. Ahora, cuando se vislumbra el final, nos dicen que las mascarillas son obligatorias. eso sí, con un precio más el 21% de Iva, o sea, con el mismo IVA que un Ferrari.
Menos mal que los profesionales de la medicina que quedaban en España han hecho un trabajo sensacional. Recordemos que, cada año, emigran 2.000 médicos mal pagados a otros países.
En fin, parece que el peligro ha pasado, y la prueba es que no hay muchos contagios pese al abandono de muchos: jóvenes, no tan jóvenes, botellones, aglomeraciones, playeros, etc. Eso sí, las fuerzas del orden preguntando en las estaciones adonde vas. !Pues a trabajar!