Un joven apuñalado por la espalda en un Instituto de Torrevieja. Justo antes de entrar a clase. El agresor, un pakistaní que oyó como el chaval criticaba la religión musulmana, y lo consideró una blasfemia.
No se si dijo que el islam es paz, pero sí dijo que sus costumbres son defender su religión.
Tampoco se si el agresor es hijo de una familia que tiene un minisuper, y si la gente seguirá comprando el pan. Lo que sí se seguro es que ningún maestro, ni policía, ni posteriormente juez, le dijo que "nuestras costumbres" son empacar a los agresores y devolverlos a su país.






